domingo, 3 de mayo de 2020
PREVENCION INMOBILIARIA

La mejor manera de prepararse para las grandes crisis es la prevención, como en prácticamente todos los aspectos de la vida y la economía. Precisamente hoy se está poniendo de moda lo que yo llamo la prevención inmobiliaria, tendencia que ya hace años empezó a despuntar en el ámbito de Cottage Properties.

La mejor manera de prepararse para las grandes crisis es la prevención, como en prácticamente todos los aspectos de la vida y la economía. Precisamente hoy se está poniendo de moda lo que yo llamo la prevención inmobiliaria, tendencia que ya hace años empezó a despuntar en el ámbito de Cottage Properties.

Tener un inmueble en condiciones acordes con nuestro estatus económico y profesional para deslocalizarnos, confinarnos, retirarnos o refugiarnos. La media naranja residencial de nuestra vivienda en la ciudad! Quizás alguien pudiera pensar que se trata de un lujo. No, es una necesidad! Para quien se lo pueda permitir, evidentemente, que somos muchos más de lo que piensan los pesimistas y cenizos sociales.

Nuestra empresa tiene una extensa experiencia en satisfacer esta necesidad. Ayudar a compaginar las necesarias estancias en el espacio familiar en la ciudad con disfrutar cada vez más de muchos metros cuadrados de espacio vital y millones de metros cúbicos de paisaje en el Empordanet, el Bages, el Penedés o el Maresme, y la Segarra o el Pallars, si me apuráis. La proliferación y normalización del teletrabajo y los negocios por la red, nos han acercado a esta magnífica utopia.

En la edad media y moderna, las élites de las ciudades, a la primera notícia de alguno de los frecuentes contagios de peste bubónica, cólera o otros tipos de fiebres, hacían algo muy sencillo: trasladarse inmediatamente a sus residencias de verano en el campo para pasar la cuarentena hasta que el mal escampara. No había otro sistema, como bien nos mostraron los nobles florentinos aislados en la campiña que nos documenta Giovanni Bocaccio en El Decamerón. Con el cambio tecnológico y el magnífico nivel de la rehabilitación constructiva en nuestro país, no hay que ser de la élite, ni noble ni florentino para superar las crisis, sólo hay que ser previsor.