miércoles, 24 de abril de 2019
Curiosidades Historia
EN LA GIRONA MILENARIA

A primera hora de esta mañana de sábado, en el centro de la Plaça del Vi de Girona, resguardada del tránsito rodado y de la actividad apresurada que uno asocia a una ciudad, dispongo del tiempo suficiente para recibir los mensajes que envían las piedras casi milenarias de los edificios que forman ahora mis cuatro puntos cardinales.


A primera hora de esta mañana de sábado, en el centro de la Plaça del Vi de Girona, resguardada del tránsito rodado y de la actividad apresurada que uno asocia a una ciudad, dispongo del tiempo suficiente para recibir los mensajes que envian las piedras casi milenarias de los edificios que forman ahora mis cuatro puntos cardinales. Claro que dentro de dos horas mostraré a Ole y Häkon, una joven pareja noruega que desea establecerse en la ciudad que enamora -según dice su eslógan turístico- , unos magníficos pisos que Cottage Properties tiene en cartera. Será otra forma de disfrutar de la ciudad y dinamizar su economía. Pero antes dejadme recibir 120 minutos de una lección de historia para nada nostálgica ni inmóvil, de historia viva. Pero ¿la Plaça del Vi puede calificarse de milenaria? Casi! A finales del siglo XI empieza a formarse como centro de la nueva Girona que desbordaba las murallas romanas y se desplazaba hacia el terreno llano cercano al Rio Onyar. Poco después del año 1100 las principales famílias de Gerunda edifican sus mansiones y palacios en este espacio, dando esa forma rectangular a la plaza que se ha mantenido hasta ahora mismo, que nos evoca una plaza de Siena o de Bolonia, donde se celebraban torneos y justas a caballo los dias de fiesta. A finales del siglo XV abre sus puertas la Casa de la Ciudad, el ayuntamiento, que hoy continua en el mismo lugar. Justamente, en una de estas mismas mansiones, en el número 9, es donde se alojan mis clientes: Apartaments Plaça del Vi, justo enfrente del gobierno municipal, en un edificio bellamente rehabilitado que se abre a los porches de la plaza. Fue residencia de familias notables como los Nasples, Colomer, Cruïlles o Barceló, además de probable sede en el siglo XV de la cofradia de los oficios de la construcción, la Confraria dels Sants Quatre Màrtirs, como testimonia el relieve escultórico con las testas de los santos patronos del gremio que podemos admirar debajo del balcón del primer piso, los santos Germán, Justo, Paulino y Sicio. Construcción y piedra, la esencia de la Girona secular!