miércoles, 07 de agosto de 2019
Artistas Castillo Empordà
EL PORTLLIGAT MÁS DALINIANO

Hoy es uno de esos días que demandan desaparecer del mundanal ruido unas horas. El hecho que la actividad inmobiliaria sea frenética en pleno verano le añade un plus de excepcionalidad a la aventura, la hace más deseable, aún más extraordinaria. Aparco y deambulo por Portllligat, el emblemático vecindario de Cadaqués donde...

Hoy es uno de esos días que demandan desaparecer del mundanal ruido unas horas. El hecho que la actividad inmobiliaria sea frenética en pleno verano le añade un plus de excepcionalidad a la aventura, la hace más deseable, aún más extraordinaria. Aparco y deambulo por Portllligat, el emblemático vecindario de Cadaqués donde Cottage Properties gestiona, entre otras fincas, un maravilloso terreno edificable bañado por las olas donde a no tardar se podrá edificar un chalet de ensueño de más de 300 metros cuadrados en una sola planta. Las rigurosísimas regulaciones urbanísticas decretadas por el Ayuntamiento de Cadaqués así lo condicionan, y ellas son justamente el principal factor que ha permitido conservar y aún potenciar la magia natural de este enclave, las virtudes paisajísticas del mismo y en fin la extraordinaria escasez de la oferta inmobiliaria que es la base de la preservación integral del paraje. Portllligat cuenta con destacadas bellezas monumentales, como el cementerio, la ermita de Sant Baldiri, las poesias de Rosa Leveroni o la genial habilidad del pintor Antoni Pitxot, amigo de Dalí, para captar la mineralidad de los paisajes del entorno. Pero la definitiva proyección internacional de Portllligat se debe casi exclusivamente a la proyección de Salvador Dalí, cuya casa en este lugar ha sido museizada y es visitable, formando parte del llamado Triángulo Daliniano: el museo en Figueres, la casa donde vivió y creó en Portllligat, y el castillo de Púbol, donde està enterrada su esposa y musa Gala. Alimentados de forma exquisita el espíritu, la sensibilidad y la sensualidad de mis sentidos, acabo la jornada en una mesa del Xiringuito Can Juli que mis amigos han reservado para homenajear otras sensibilidades más prosaicas, con la suntuosa simplicidad de sus magníficas carnes a la brasa y los que para mi son de los mejores arroces de la Costa Brava